Tiffany II: gato más viejo del mundo tiene 27 años

Tiffany II celebra simultáneamente sus 27 años de vida y su lugar en el Libro de los Records Guinness como “la gata más anciana del mundo”. Esta gata de avanzada edad, con un pelaje moteado donde predominan naranja y marrón, nació el 13 de marzo de 1988 y vive en California con su dueña, Sharron Voorhees. Al margen de la atención mediática que le otorga su condición de “famosa”, esta gata despierta gran curiosidad, pues es muy poco frecuente que los gatos alcancen tantos años de vida. No obstante, el auténtico record en términos de longevidad gatuna – el gato más viejo del que se ha tenido alguna vez conocimiento, fue Creme Puff, quién vivió tranquilamente en Texas hasta la increíble edad de 38 años, antes de su fallecimiento en el año 2005.

Tiffany II: una vida larga y feliz

Bonita y con la mirada ingeniosa, Tiffany II heredó ese nombre de una gata de idéntico aspecto que su dueña había acogido anteriormente en su casa. Aquella Tiffanny, sin embargo, no llegó a la misma longevidad que su sucesora y murió a causa de un cáncer a una edad mucho más temprana.

Según Vorhess, fue amor a primera vista lo que sintió al ver a la cachorra Tiffanny II, de apenas seis semanas, en una tienda de mascotas en liquidación. Voorhees declaró a la revista Time que los 10 dólares que pagó por ella fueron los 10 dólares mejor gastados de su vida.

Según nos cuenta su dueña, la vida diaria de Tiffanny II discurre siguiendo sus propias rutinas. Aún hace sus paseos de vez en cuando y sube y baja sin problema las escaleras. Voorhees también nos cuenta sobre la fiera naturaleza de su felina preferida: “¡No le tiene miedo a nada ni a nadie! ¡Se pasea delante de los perros, es muy valiente!

¿Qué podemos esperar de un gato “en la tercera edad”?

Según Sharron Voorhees, quitando problemas ocasionales de presión arterial alta, Tiffanny II goza de buena salud, y tiene la visión y la capacidad auditiva en muy buenas condiciones. No obstante, lo normal es que un gato de más de 10 años veamos mermar un poco su fuerza vital. La veterinaria Benedetta Giannini nos explica a que aspectos de la salud de los gatos debemos pueden sufrir cambios con la edad… Un gato en “edad de jubilación” suele mostrar ciertos cambios típicos a su edad: dormirá más, jugará menos, será más sensible al frío, le dedicará menos tiempo a los cuidados corporales y se mostrará menos interesado en la interacción con seres humanos. También pueden presentar problemas con la alimentación y la digestión de los alimentos. Si vemos aparecer estos problemas, las primeras medidas a tomar para mitigar los síntomas del envejecimiento serán ayudar al gato con su limpieza diaria, ser cuidadosos con su dieta y supervisar su alimentación, nos aconseja Giannini.