¿Son los gatos oportunistas?

Por definición, oportunistas son “aquellos que se benefician de situaciones o circunstancias aunque éstas sean opuestas a su dignidad o su carácter”. En el reino animal, esta reputación siempre cae sobre los gatos, que consideramos la cara opuesta de los perros, fieles amigos del hombre. Pero, ¿son los gatos unos oportunistas incurables? La Dra Maria Grazia Calore, veterinaria y experta en conducta animal, nos trae algunas novedades al respecto.

¿Por qué son los gatos considerados oportunistas?

Una inevitable comparación con el perro, contribuye a la imagen del gato oportunista, por todos reconocible en ciertas características:

  • Es difícil de entrenar.
  • Es más independiente y se menos vinculado a un grupo social.
  • No está siempre dispuesto al contacto con el ser humano.
  • Se aísla con mayor frecuencia.

Una explicación etológica: la educación de mamá gata

La explicación de esta actitud yace en la naturaleza del gato como predador y su relación con otras especies, pero la crianza desempeña también un papel importante.

De hecho, la típica madre gato no es inflexible: no interviene cuando los cachorros tienen comportamientos agresivos, se amenazan entre sí, o cuando juegan imitando peleas incluso a la hora de comer. En cambio, el adulto estimula que los cachorros exploren su territorio, creando el hábito de cazar y de buscar presas muertas o vivas. Gracias a este “entrenamiento” el gato es capaz de ser independiente y vivir su vida solo, por encima de cualquier contingencia.

Gato y humano: una ventaja mutua

No podemos negar que los gatos se aproximaron al ser humano atraídos por los restos de comida que rodeaban los asentamientos. Sin embargo, al mismo tiempo el felino le fue útil a nuestra especie alejando ratones y serpientes perjudiciales para la cosecha.

En la actualidad, han cambiado los términos de este contrato: el ser humano tiene un amigo discreto que es menos exigente que el perro – el gato puede quedarse sólo sin sufrir ansiedad como resultado de la separación, no necesita que lo lleven a pasear o socializar con otros gatos – y a cambio el felino tiene siempre comida disponible y un sitio para cobijarse.

Entonces, ¿son los gatos unos oportunistas? Aparentemente, no. A diferencia de otras especies, incluyendo al ser humanos, los gatos no renuncian a su dignidad o su carácter para beneficiarse de situaciones concretas. Por ejemplo, un gato se encuentra inmerso en una situación de estrés social, él no cambiará su naturaleza solitaria a cambio de comida. Lo más probable es que se marche, buscando una mejor situación. ¿Acaso no haríamos lo mismo nosotros, si pudiéramos?