¿Por qué aúllan los lobos?

A veces nos provoca miedo, a veces una especie de sagrado respeto. En todo caso, siempre despierta curiosidad sobre su posible significado: así es el aullido del lobo, el sonido que caracteriza a este animal. En ocasiones, este gesto es usado por su pariente doméstico, el perro. Películas y documentales sobre lobos y hombres-lobos nos han enseñado a reconocer este grito de la naturaleza. Lo que muchos de nosotros no sabemos, es que cada rango de la manada tiene un aullido único, el cual implican un propósito y un significado que han permanecidos ignotos para los humanos. Entonces, ¿por qué aúllan los lobos ?

¿Cómo se sirve la manada del aullido?

Uno de los usos del aullido en la manada es convocar a los otros lobos; el aullido le permite al individuo trasmitirles a los demás miembros su “localización”. La resonante señal del aullido también suele usarse durante la caza, para advertirles a las otras manadas que el área ya está ocupada por el propio grupo. El aullido tiene un uso estratégico, pero al mismo tiempo define la estricta jerarquía de la manada. Esto se evidencia en el timbre empleado, que cambia según de qué rango provenga, pero que en conjunto asemejan una composición coral. La pareja alfa -el lobo y la loba alfa- suelen comenzar el coro con un aullido de sonido profundo. A esto se suman los lobos beta, los cuales producen un sonido más agudo y más continuo; le siguen los lobos de menor rango que producen sonidos diferentes, parecidos a ladridos, causando la impresión de que son un grupo más numeroso de lo que es en realidad. El último en sumarse es el aullido del lobo omega, cuya función es producir un sonido más alto y agradable, que ayuda a restaurar la calma en el agitado grupo.

El aullido de los perros: de la incomodidad al esparcimiento

Los perros aúllan menos frecuentemente que sus parientes salvajes, y su aullido puede estar relacionado con varios factores. Exceptuando a los perros de trineo, que aúllan ruidosa y frecuentemente, los perros domésticos generalmente aúllan para convocar a su manada o para expresar incomodidad. Por ejemplo, cuando un perro es dejado sólo, expresa mediante el aullido la tristeza de su situación y el deseo de reunirse con su manada, o en su caso, de reunirse con sus dueños humanos. Sin embargo, no hay que preocuparse por el aullido de nuestro amigo de cuatro patas cuando surge en respuesta a determinados sonidos, como la música, sirenas o campanas, pues estos no expresan frustración sino el deseo de participar activamente en el estímulo sonoro, a menudo con hilarantes resultados.