Menta de Gatos: ¿para qué sirve?

¿Has oído hablar alguna vez de la menta de gatos? La Nepeta cataria, tal es su nombre botánico, es una planta que ejerce una atracción irresistible para muchos felinos domésticos. Conocida vulgarmente como hierba gatera, nébeda, menta gatuna, albahaca para gatos, esta menta suele desencadenar una serie de efectos en el gato. Por esta razón, muchos se la proveen a sus mascotas.

Una mezcla de sustancias que estimulan al micho

La menta de gatos contiene vitaminas, minerales, aceites esenciales, y sobre todo, una sustancia llamada nepelactona. Ésta parece ser la principal responsable de los efectos de la hierba en el animal, actuando como una feromona del propio gato. Según los estudios realizados, el 66% de los michos se muestra susceptible a los efectos de la planta, cuyo olor es percibido por el órgano vomeronasal del animal. Un gato que encuentra una planta de menta de este tipo nos regalará con la siguiente escena: empezará a oler tímidamente las hojas o el tallo de la hierba, para luego intensificar el contacto con la planta, se frotará con ella, se revolcará con sus hojas, las lamerá y puede que incluso masque alguna, a veces acompañando todo el proceso con ronroneos. Una mezcla de reacciones que pueden durar hasta unos 15 minutos, ése es el tiempo promedio que el gato le dedicará su atención a esta planta similar a la menta. Vale mencionar que no se ha encontrado toxicidad en ella, ni siquiera en grandes dosis, pues con toda seguridad, de existir alguna, los sabios instintos de este astuto animal lo defenderían contra la ingesta de cualquier comida o sustancia potencialmente dañina, y le harían tomar solamente la cantidad apropiada.

Cómo contentar al gato y a su dueño

De modo que la menta de gatos puede ser considerada como una sustancia natural, totalmente inocua y capaz de provocar agradables sensaciones en el gato. Entonces, ¿cómo usarla? La menta de gatos es uno de los juguetes ideales para un micho. Además, al atraer su atención, librará a otras plantas domésticas de sus instintos destructivos. Un valioso consejo nos ofrece, como de costumbre, la Dra Maria Grazia Calore, cirujana veterinaria y experta en conducta animal: “Provee a tu gato de una maceta de menta de gatos, o de menta de gatos mezclada con semillas de lino, esto hará que tu mascota se sienta estimulada sensorialmente de forma muy positiva. Si es posible, usa una maceta ancha y poco profunda, de esa manera le proporcionaremos un pequeño rincón que sentirá como propio. Recuerda también darle a tu gato la posibilidad de mirar por alguna ventana, si es posible que mire hacia una terraza segura” . Y si no te apetece implicarte en el cultivo o en el cuidado de esta planta tan querida por los gatos, puedes comprarla en una herboristería o en tiendas para mascotas en forma de polvo o de hojas disecadas.