¿Los perros saben nadar?

Poniendo a un lado lo que los dueños de los perros preferirían, ¿los perros saben nadar? La respuesta es mucho más compleja de lo que podemos imaginar. Estamos en verano, y nuestros amigos de cuatro patas y todos los amantes del mar buscan lugares que sean también apropiados para mascotas y donde puedan hacer realidad sus sueños vacacionales con su mejor amigo. Pero como sucede con los seres humanos, también entre los cánidos hay “amantes” del agua y también otros individuos no son muy dados por naturaleza a nadar.

Perros que aman el agua

Cuando la genética es la que determina, veremos que hay ciertas razas de perro que disfrutan el contacto con el agua y son nadadores excepcionales. Este carácter “acuático” lo muestran, sobre todo:

  • Perro de agua irlandés: tiene un pelaje rizado y encrespado, orejas largas y ojos rasgados. Este perro se usaba en Irlanda para cazar en lagunas y ciénagas. Fácil de educar y muy valiente, es el perro perfecto para convivir en familia.
  • Perro de agua español: de pelaje rizado y jaspeado, tamaño mediano y apariencia elegante. Se usaba, sobre todo en Andalucía para cazar en terrenos pantanosos. Fiel, muy inteligente, siempre está listo para ayudar a su dueño en cualquier labor.
  • Barbet: tiene origen francés y un pelaje lanudo, es el perro perdiguero en terrenos acuáticos por excelencia. Sociable, alegre y espabilado, sabe adaptarse perfectamente a la familia.
  • Otterhound: conocido como “Perro de nutrias”, es un excelente cazador en terrenos acuáticos, distinguiéndose por su capacidad de resistir mucho tiempo en aguas heladas. Amistoso y confiable, es un ayudante valioso, especialmente en situaciones de emergencia.
  • Chesapeake Bay Retriever: perro cobrador o “retriever” original de Baltimora, se mueve con comodidad por las aguas heladas típicas de su territorio de origen. Tiene un físico muy resistente, es un perro campestre y poco frecuente.

Los perros y el agua: no siempre una pareja perfecta

Independientemente de su disposición natural, no todos los perros estarán prestos a nadar o a jugar en el agua. Éste es el caso de los cánidos que no tienen las características físicas apropiadas para ello, por ejemplo, el Bulldog. Sin embargo, tenemos el caso contrario en los perros como el Labrador, el Golden Retriever y el Newfoundland, que adoran el agua al punto que tienen que ser controlados cuando hay un río, mar o lago cerca, para evitar que se escapen y se refresquen. ¿Y qué sucede con los otros perros? Pues que también pueden obtener grandes beneficios para la salud si juegan en el agua o nadan: fortalecer el corazón y los pulmones, estimular toda la musculatura sin sobrecargar las articulaciones. Por esa razón el dueño debería facilitar esta experiencia y contribuir a que sea gratificante.