Longevidad en perros y gatos

¿Cuánto puede vivir un gato o un perro? No existe una sola respuesta a esta pregunta, tanto más cuando existen muchos casos que contituyen una importante evidencia en favor de que estos animales viven en la actualidad más tiempo que en el pasado. Dejando a un lado los casos de la recientemente fallecida Tiffany II y el misterioso caso de la perra Maggie, lo más común es que los perros y gatos nos alegren con su presencia durante un promedio de entre 12 y 15 años. Un lapso que resulta demasiado corto probablemente para los dueños interesados en la longevidad de sus mascotas, pero quienes sin emabrgo encontrarán consuelo en los resultados de un estudio publicado en la revista Science.

La expectativa de vida de perros y gatos y la influencia humana

La expectativa de vida de perros y gatos se ha duplicado en los últimos 40 años. Esta buena noticia se explica a través de la especial relación de estos animales con los humanos. Una relación que trae aparejada la vida hogareña, los alimentos de buena calidad, visitas regulares al veterinario y una buena dosis de cariño, elementos todos que contribuyen a alargar la vida de la mascota. Pero esta “domesticación” también tiene inevitablemente consecuencias negativas, típicas de la vida moderna. El biogerontólogo João Pedro de Magalhaes de la Universidad de Liverpool se muestra bastante convencido: “Lo mismo que está ocurriendo con nosotros los humanos, y nuestra expectativa de vida, está ocurriendo con nuestras mascotas… Quizá en el próximo milenio podramos tener mascotas que vivan 300 años.”

Perros y gatos longevos: ¿y las personas?

Aunque vivir cien años parece muchísimo para un humano, y también para perros y gatos, no deja de ser un tema interesante que muchos científicos estudien cómo alargar la vida de estas mascotas. Este es el caso de Dog Aging Project (Proyecto Perros Longevos), digido por Daniel Promislow, genetista de la Universidad de Washington, en Seattle. Este complejo estudio incluye investigaciones sobre comportamiento, reproducción, evolución y ecología, y aporta datos útiles para descubrir el secreto de la longevidad animal. Pero también se realiza con otros intereses, que van más allá de este tema. Como nos explica Promislow: “Si podemos entender cómo mejorar la cualidad y la duración de la vida, esto será bueno para los animales y también para nosotros. Todos salimos ganando”.

Incluso la primera camada de perros “en vitro” recientemente nacida nos remite a esta especial condición de nuestro amigo de cuatro patas, de “ayudante” de los humanos, y sugiere múltiples reflexiones, no sólo a los amantes de los animales.