Lamidas: no sólo un signo de afecto

A primera vista, el acto de un perro que lame a su propietario sólo sugiere afecto y familiaridad. Sin embargo, la respuesta a por qué los perros lamen no es tan simple como la gente piensa: hay múltiples significados para este el gesto más instintivo del mejor amigo del hombre. La Dra. Maria Grazia Calore, veterinaria y experta en comportamiento animal, lo explica del siguiente modo.

Cuando los perros lamen a otros perros: objetivos y mensajes

Una lamida lenta y algo ruidosa caracteriza el contacto especial entre una perra y sus jóvenes cachorros. Las lamidas de una madre combinan caricias, cuidados y además, constituye una herramienta de limpieza práctica. Un gesto que envuelve todas esas funciones. Para demostrar un instinto intrínseco, primal, maternal, las hembras lamen a sus cachorros para estimular la micción y la defecación y limpiarlos después para eliminar los olores que podrían atraer a los depredadores. Pero no sólo las madres lamen: los cachorros también corresponden el gesto para solicitar atención y comida. De hecho, lamer los labios de su madre estimula un reflejo automático en ésta que la lleva a regurgitar su comida. Este alimento parcialmente digerido es una dieta ideal para conseguir el destete.

Pero los perros lamen a otros perros también en otras ocasiones, fuera de la relación madre-cría. Cuando un perro lame a otro perro adulto -al igual que en una manada de lobos – está tratando de comunicar deferencia a un miembro de la manada que considera superior o “peligroso”. De hecho, los gestos de sumisión como lamer la nariz o los labios del perro dominante puede conseguir sacar de problemas al perro “de menor rango” en situaciones tensas o en tiempos de conflicto.

Cuando los perros lamen a los seres humanos: no sólo afecto

Muchos propietarios estarán familiarizados con la siguiente situación. Cuando regresan a casa, después de unas horas de ausencia, sus perros los cubren de ‘besos’ al lamer sus cara, manos y pies, con entusiasmo. Claro que el perro puede simplemente estar encantado de verles y, por tanto, les da la bienvenida. Sin embargo, la mascota también puede con este gesto estar pidiendo cuidados al propietario, en especial, que lo alimente.

Por otra parte, podemos asignar un significado ligeramente diferente a ocasiones en que nuestro perro se dispone a lamer nuestras manos o pies sudorosos. Es probable que, en este caso, la mascota esté tratando de comprender nuestro estado de ánimo percibiendo las feromonas que emitimos por medio del sudor. Si bien la lengua es incapaz per se de captar esta sustancia química, la lamedura transmite las señales para activar el órgano vomeronasal, designado para esta de-codificación.

Ahora, tras estas explicaciones médicas, podemos comprender que nuestro perro lamerá por razones diversas que dependen de la situación: incluyendo, según la Dra. Calore, cuando el animal lame al veterinario: ¡lejos de demostrarle afecto, intenta comunicarse con él para pedirle que no le haga daño!!