La vida de Pegasus en cámara lenta

Por fortuna podemos contar historias sobre abandonos con finales felices, como el caso del perro Marnie o del perro vagabundo Dave. En estos ejemplos, los animales pasaron de una vida llena de desventuras a otra donde la supervivencia no volvió a ser un problema. Diferente es el caso de cuadrúpedos capaces de mejorar sus vidas sólo tras el encuentro con un humano, porque sus destinos ya están escritos, y el final feliz por excelencia no está garantizado.

La Gran Danés Pegasus y su futuro incierto

Pegasus, un gran danés hembra que tiene la particularidad de ser albina, no tenía una larga esperanza de vida. Caracterizada por una piel totalmente blanca a causa de su falta de pigmentación, esta perra nació con una enfermedad genética que a la edad de cuatro meses comenzó a afectar su visión y su capacidad auditiva. Casi por un milagro, la perra nacida sin apenas esperanza de vida sobrevivió a todos los miembros de su misma camada. Y aunque Pegasus no tenía muchas opciones en cuanto a dueño, a diferencia de otros perros en dificultades, para ella sí llego el afortunado encuentro con alguien dispuesto a adoptarla.

Dave Meinert y el Proyecto Pegasus

La adopción de Pegasus condujo hacia más aventuras de lo esperado. El afortunado y flamante dueño se llama Dave Meinert, un realizador de cine sudafricano que decidió disfrutar y compartir con el animal lo que le quede de vida. Y para testimoniar los avances cotidianos de la perra, más maltrecha de lo normal, el director creó el Proyecto Pegasus: una serie de vídeos en cámara lenta que capturan al cuadrúpedo en su intento cotidiano de ejercitarse sobre la cinta. Meinert es la estrella invitada en este vídeo de Pegasus, que cuenta ya con una gran cantidad de visitas en Internet. Al final de la grabación, Meinert escribe: “No sé cuanto tiempo vivirá. Pero si es sólo hasta ahora, ya ha valido la pena.”

Las últimas noticias son aún mejores, si cabe. Pegasus se ha mudado a una bonita casa con jardín en la que ha encontrado otro dueño y puede vagar libremente con un perro amigo. Y es que el estilo de vida de Dave, demasiado activo, no encajaba con las necesidades de la mascota, que empero sigue comunicada con Dave, pues suelen pasar tiempo juntos. Como podemos leer en su canal de Vimeo, la decisión de separarse de Pegasus fue difícil pero consecuente: “¿Si la perra es más feliz así, renunciarías a tu felicidad? Yo creo que sí. ¿Si un perro es criado con negligencia, deberían sacrificarlo para evitar adopciones negligentes? Yo creo que no. Al final, hacemos nuestro mejor esfuerzo y nuestras mascotas nos enseñan lecciones increíbles”.