¿Gato o perro? Depende de tu personalidad

Que levante la mano el que no haya convivido alguna vez, de niño o de adulto, con una mascota. Encuentros casuales aparte, la adopción de un perro o de un gato puede estar determinada por la propia personalidad y estilo de vida del dueño, además, por supuesto, de su gusto personal. Esto fue confirmado en una investigación realizada en 2014 por un equipo dirigido por Denise Guastello, profesora de Psicología en la Universidad de Carroll. La investigación se basó en encuestas realizadas a más de 200.000 personas, y en la que se exploraron aspectos como el sentido del humor, el nivel de educación y los hábitos sociales. El resultado arrojó algunos rasgos del carácter que distinguían a los dueños de perros de los propietarios de gatos.

Dueños de perros: extrovertidos y alegres

¿Reflejan las mascotas la personalidad de sus dueños, y viceversa? Pues eso parece. Según esta interesante investigación de la Universidad de Carroll, los dueños de perros son por lo general más amistosos y sociables. Esta disposición encaja perfectamente con la naturaleza social del perro, que en todo momento anhela ser parte de un grupo y considera a su compañero humano como el líder de su manada. El perro es sumamente expresivo en sus muestras de afecto: lamer, sacudir el rabo, dar golpes suaves con su pata, son algunos ejemplos de típicos mimos caninos. Los dueños de perros suelen tener un humor basado en lo corporal más que en sutilezas verbales. Es evidente que la actitud abierta en el campo de las relaciones sociales y la amistad es la característica distintiva de los dueños de perros. En las palabras de la propia Denise Guastello: “Hay evidencias que justifican la afirmación de que los dueños de los perros y sus mascotas comparten un temperamento determinado por una fuerte disposición hacia las relaciones sociales”.

Dueños de gatos: independientes y sarcásticos

Los dueños de gatos también tienen rasgos compatibles con el carácter de su mascota preferida. Personas introvertidas y que se apasionan por actividades de ocio en solitario como la lectura, los dueños de gatos tienen generalmente un nivel de educación más alto, y un fino sentido del humor en el que abundan las ironías. Gracias a ello, la sintonía con el gato es inmediata, pues éste es un animal de relaciones puntuales, independiente pero no oportunista. Como nos lo explica Denise Guastello: “En este sentido, el gato es un espíritu con gustos muy afines; por ejemplo, no necesita salir a pasear”.

¿En cuál de los dos grupos estás tú? De todas formas, cualquiera que sea tu orientación, vivir con una mascota, ya sea gato o perro, es una experiencia muy valiosa.