El perro más viejo del mundo

El perro más viejo del mundo “podría” ser Maggie, una mansa Kelpie Australiana. El modo subjuntivo no está usado en vano: la edad estimada de este cuadrúpedo es de unos 30 años, pero no existen documentos que prueben este probable prodigio de naturaleza canina.

Maggie, un perro de Libro Guinness

Podríamos hacer un paralelo entre la perra Maggie y la gata Tiffany – incluido en el Libro Guinness de los Records Mundiales por haber alcanzado la edad de 27 años – si no fuera porque no tenemos información certificada sobre el año de su nacimiento. Su dueño Brian McLaren, quien se dedica a la elaboración de productos lácteos, es el único que puede testificar su edad. Según Brian, esta perra ha vivido en su granja durante casi tres décadas, un lapso de tiempo que en términos de duración de la vida de un ser humano equivaldría a 200 años de vida humana.

¿Cómo discurre la vida de Maggie en su condición de perra longeva? McLaren nos cuenta que lo hace exactamente igual que la vida de cualquier otro perro de avanzada edad: sueño prolongado, no mucho movimiento y… algunos paseos en tractor con su dueño.

El perro veterano, ¿cómo cuidar de él?

¿Existe alguna manera de preservar el mayor tiempo posible la salud de nuestro querido amigo de cuatro patas? Para Almo Nature, un perro anciano no necesita un tipo particular de comida. Al igual que los humanos, los perros de avanzada edad pueden seguir con la dieta que han tenido durante toda su vida. Aunque sí es conveniente prestar atención al tamaño de las porciones (en caso de que se reduzca la actividad física) y la cualidad de las materias primas. Por supuesto, es conveniente que la dieta de un perro de avanzada edad sea rica en fuentes de proteína de alta calidad, ya que estas son fácilmente digeribles y asimilables por su organismo. Una mezcla de croquetas enriquecidas con nutrientes y una deliciosa porción de comida húmeda, es la combinación perfecta para garantizar una dieta balanceada y agradable al paladar de nuestro perro. Si bien su salud y bienestar empiezan en su cuenco de comida, también existen otros factores esenciales: ¡ser examinados regularmente por un veterinario, un poco de actividad física, socializar con otros perros y la cercanía frecuente con su dueño y líder de su manada, alargan la vida del perro, y probablemente también la nuestra!