El pastor de Maremma

El pastor de Maremma no suele pasar desapercibido debido a su impresionante tamaño y su vistoso pelaje blanco, pero su apariencia no es su rasgo predominante. Este perro, original de Italia central, es conocido por sus extraordinarias aptitudes para pastorear ovejas, vacas y varios tipos de ganado. Esta raza es muy apreciada en el centro de Italia y otras regiones, además, por su capacidad de aportar un valor económico real.

Proteger a ovejas y a otros tipos de ganado contra ataques de osos y lobos es la principal tarea del pastor de Maremma, que aprovecha el color de su pelaje para camuflarse entre las ovejas, especialmente de noche, haciendo prácticamente imposible para los predadores su detección. Independiente y resoluto, el perro ovejero de Maremma tiene también una predisposición natural hacia la vida al aire libre gracias a su innata resistencia a las enfermedades y los climas adversos.

Mia Canestrini, técnica del Parque Nacional de los Apeninos Toscanos-Emilianos y del Centro de Lobos Apeninos, nos guía en nuestro descubrimiento de esta extraordinaria raza, que es también la beneficiaria del la ambiciosa iniciativa “Love-Food”. Una iniciativa promovida por Almo Nature en asociación con este Parque Nacional para concienciar a la población rural sobre la importancia de lograr una convivencia pacífica con los lobos en la región.

Cómo convertirse en el guardián de un rebaño

Aunque el pastor de Maremma no necesita entrenamiento, cuidar un par de detalles importantes harán de él un excelente custodio. Como enfatiza Canestrini, empezar a una edad muy temprana es sumamente importante: “La situación ideal es facilitar que la hembra dé a luz en un establo cerca del ganado, de modo que desde sus primeros momentos de vida el cachorro esté en contacto directo con los animales que un día protegerá, favoreciendo su aprendizaje en la etapa más óptima”.

A la edad de dos meses, los cachorros pueden ser insertados en el rebaño, independientemente de si es ése el rebaño en el cual sus padres trabajan o uno nuevo. En esta etapa, es importante desarrollar una confianza mutua entre el perro y los animales del rebaño: “Al principio, es aconsejable crear un espacio en el establo de acceso exclusivo al cachorro para no forzar su contacto con el ganado, y asegurar que su comida y su agua están a salvo de ser pisoteadas o ingeridas por los otros animales”.

Con cada semana que pasa, el cachorro crecerá, se mostrará cada vez menos torpe con el ganado y el tiempo que conviva con el rebaño crecerá exponencialmente. Cuando alcancen los seis meses de edad, los perros habrán superado su entrenamiento como guardianes y habrán tomado posición como actores fundamentales en el comportamiento del rebaño, totalmente integrados en el sistema jerárquico dentro del grupo de perros guardianes. Y es que, en éste los papeles se encuentran bien distribuidos, en algunos casos consisten en supervisar directamente los movimientos del ganado, en otros en mantenerse a distancia, cuidando las espaldas de aquellos que se encuentran inmersos en el rebaño.

Cuidando del pastor de Maremma: la alimentación

Hay que prestar atención a la alimentación del pastor de Maremma desde temprana edad, pues un cachorro puede aumentar su peso en más de un kilo a la semana. La Dra Canestrini nos explica: “Para favorecer el desarrollo óptimo del crecimiento del sistema esquelético del perro y capacitarlo para moverse junto con el rebaño en las montañas, hay que suministrarle una dieta rica en calcio”. La alternativa viable a una balanceada mezcla ‘DIY’ (házlo tú mismo) – compuesta por carne cruda con vitaminas añadidas o suero de leche y pan seco, siguendo las costumbres de los pastores-, consiste una mezcla de alimentos secos y húmedos para perros, pensada específicamente para razas grandes y diferenciadas por edad y estado de desarrollo del animal.