El estrés en los gatos: causa y síntomas de la incomodidad felina

¡Hasta los gatos se estresan! Los humanos tenemos los problemas económicos, las dificultades en el trabajo y las decepciones en el amor como factores de estrés. Los felinos domésticos tienen, en cambio, razones diferentes para entrar en un estado de desasosiego. Sobre este tema, ya anteriormente estudiado por biólogos y especialistas en comportamiento animal, la Universidad Autónoma de Barcelona ha realizado recientemente una nueva investigación.

Cómo reconocer el estrés en los gatos

¿Cómo podemos definir el estrés en los gatos? La Dra Maria Grazia Calore, veterinaria y experta en conducta animal, nos ofrece una clara definición: “Este término expresa la exposición a condiciones molestas con efectos negativos, y usualmente se refiere a una experiencia de corta duración. Por otra parte, procuramos que el concepto de bienestar para el animal sea amplio, que incluya todas las necesidades típicas de su especie, y también tenga en cuenta las reacciones expresadas inidividualmente por el gato en su situación concreta”.

En otras entradas, hemos mencionados agentes de estrés potenciales para el gato, tales como hacer una mudanza, un viaje en coche durante las vacaciones, la llegada de un nuevo miembro a la familia, etc.

Para reconocer las señales de estrés debemos prestar atención a los cambios de conducta de nuestros gatos, que pueden estar relacionados con múltiples y variadas razones. Entre estos posibles comportamientos, debemos atender, por ejemplo, a si el gato muestra tendencia a aislarse, falta de curiosidad, hacer sus necesidades fuera de su caja, agresividad, miedo al contacto, comer demasiado o muy poco, variación en sus hábitos de higiene (ya sea por exceso o por defecto), etc. Como sugiere la doctora Calore: “Las reacciones normales básicas al estrés se manifiestan de tres formas: el animal se inmobiliza, el animal lucha y el animal escapa. Si observamos alguna de estas reacciones en nuestro gato, algo desagradable le está ocurriendo y tenemos que averiguar qué es”.

Territorios, juegos e interacciones: las soluciones para aliviar el estrés

Cuando entendemos el origen del estrés en nuestro gato, podemos y debemos esforzarnos en satisfacer sus necesidades.

Particularmente, presta atención a:

El ambiente: los gatos deben tener un lugar propio en el que poder aislarse, jugar y que posibilite un correcto posicionamiento de la caja para hacer sus necesidades. También debemos prestar atención a dos importantes elementos relacionados con la territorialidad del gato: los arañazos y las feromonas. Lo mejor es proporcionarle un poste para arañar y también evitar limpiar con detergentes demasiado agresivos.

La interacción con los seres humanos: debemos evitar trasladarlo en nuestras manos de forma forzosa, y educar a los niños para que respeten el descanso del gato. Es conveniente estimularlos para que participen en nuestras actividades, pero de acuerdo a sus ritmos. Tampoco tenemos que “discriminarlos” si recibimos un niño o un bebe en casa.

En general, debemos intentar usar siempre un acercamiento paulatino a los cambios y acciones que puedan ser desagradables para nuestro gato. Evitar los castigos y regaños, usar la gratificación y el premio cuando se muestra calmo.