Ecoturismo

Ecoturismo es una fusión entre dos palabras que designan a una manera sostenible de viajar, donde la naturaleza y los animales salvajes son protagonistas en áreas protegidas. Es difícil, sin embargo, establecer la línea divisoria entre un ecoturismo bien conducido, donde la aventura tiene como límite el respeto por el medio y la naturaleza, y la mera explotación con fines comerciales y con serias repercusiones en el bienestar de los animales.

¿Hasta qué punto es sostenible el ecoturismo?

Nadar con delfines, ver cómo caza un leopardo, ser el espectador de la reproducción de una especie de tortuga en peligro de extinción: éstas son experiencias únicas para un humano acostumbrado a la realidad urbana. Aun así, sin dejarnos llevar totalmente por el entusiasmo ante estas oportunidades, debemos ponderar también el efecto que esto tiene sobre animales que hasta ahora no estaban acostumbrados a la mirada de un público humano. El reciente estudio realizado por el profesor Daniel Blumstein, de la Universidad de California y publicado en la revista “Tendencias en ecología y evolución” (Trends in Ecology and Evolution), sugiere que la simple presencia humana puede constituir un factor que altere la conducta de los animales. Particularmente, estar de forma continua en el centro de la atención humana puede cambiar la dinámica de la depredación: “Cuando los animales interactúan con seres humanos de maneras no-dañinas, estos pueden volverse más confiados y bajar su guardia. Los animales habituados a la presencia humana se tornan más atrevidos y reaccionan de forma más temeraria a la presencia del hombre. Un atrevimiento que puede resultar fatal para las presas si lo transfieren a sus depredadores reales en otras situaciones”. La caprichosa presencia humana puede reblandecer los mecanismos de defensa de los herbívoros, haciéndolos más vulnerables a cazadores furtivos y predadores. En cuanto a los predadores, estos pueden verse tentados a abandonar sus cotos de caza, los cuales hasta ahora permitieron su subsistencia.

Humanos y animales: cambiar de punto de vista

Y entretanto precisamos hasta qué punto la presencia humana afecta la vida de los animales, podemos probar a invertir la perspectiva: que la naturaleza y los animales no estén a nuestro servicio, sino lo contrario. Sin ir demasiado lejos, podemos encontrar un ejemplo en Just Freedom, un grupo dedicado a la recuperación del lobo, subvencionado por Almo Nature en colaboración con el Centro de Cuidado y Recuperacón de la Fauna Exótica y Selvática del Monte Adone, para cuidar y reintroducir en la naturaleza lobos heridos o con cualquier tipo de trastorno. Sin ánimo de lucro o entretenimiento, sino con el propósito de satisfacer completamente la naturaleza del predador más escapadizo, el cual justo ahora necesita ayuda para escapar de los cazadores furtivos. Es un enfoque diferente, que no separa al ser humano de la naturaleza como polos opuestos, sino que busca asegurar la coexistencia pacífica, sin daño mutuo: esa es la verdadera sostenibilidad.