Dieta vegetariana para gatos y perros

Dieta vegetariana para gatos y perros: ¿Puede esta alternativa escogida por un gran número de personas extenderse también automáticamente a nuestros amigos de cuatro patas? El respeto por la naturaleza de estos animales debe ser la guía para las decisiones que tomen los dueños de mascotas conscientes.

Nutrición para perros y gatos y la diferencia con el hombre.

El ser humano es omnívoro, totalmente capaz de beneficiarse de una dieta particularmente variada. Debido a las características de su proceso digestivo, el ser humano es capaz de satisfacer su necesidad de proteína a partir de proteínas de valor medio y bajo (como las legumbres y cereales). Los humanos tienen también un don muy especial: el libre albedrío, son capaces de tomar decisiones y escoger por sí libremente.

Para el gato y el perro la situación es completamente diferente, partiendo de 2 principios fundamentales:

– El gato es un carnívoro en el sentido estricto del término; el perro en cambio es un carnívoro ocasional.

– Ni uno ni otro tienen libertad de escoger, nosotros les imponemos su dieta.

Las proteínas no son todas iguales: están hechas de diferentes aminoácidos, en dependencia de su procedencia, que puede ser carne o pescado, pero también plantas, como legumbres y cereales.

Hemos dicho que el gato es un carnivoro en el sentido estricto, ¿pero esto qué significa? Significa que él no es capaz de producir ciertas substancias por sí mismo, debe extraerlas de su dieta. Estas substancias son aminoácidos esenciales tales como taurina, lisina, etc., que se encuentran mayormente en la proteína animal. El felino tiene en la proteína animal su fente principal de energía, derivada específicamente del proceso de gluconeogénesis.

Si el gato pertenece al orden de los carnívoros, hay una razón para ello.

La situación con el perro es ligeramente diferente: nacido como carnívoro, se ha adaptado maravillosamente al tipo de alimentación “humana”, aun considerando que éste, a diferencia del gato, puede prescindir de determinados nutrientes esenciales. Por ejemplo, un perro no sufre de deficiencia de taurina. Pero debemos tener en cuenta que es totalmente aconsejable que mantenga una dieta que incluya una buena base de carne. De hecho, las proteínas animales son valiosas para el metabolismo, pero también para la percepción del gusto y el sabor, afectando el atractivo de la comida a los sentidos del animal.

Si alimentamos a nuestros perros o gatos usando una dieta libre de carne, estaríamos obligados a integrar químicamente las sustancias necesarias para suplir las deficiencias de determinados nutrientes. Pero pensamos que es cuestionable, desde el punto de vista de la salud y de la ética, privar a un animal de su fuente alimenticia primaria para sustituirla con productos químicos añadidos.

Una pregunta en la que podemos ahondar: ¿es permisible imponerle a un herbívoro una dieta carnívora? ¿Podría un caballo comer carne? Cuando al ganado vacuno se le impuso una dieta con proteína animal, las consecuencias fueron dramáticas y mundialmente famosas: BSE, la enfermedad de las vacas locas.

Almo Nature escoge respetar la naturaleza de nuestros amigos de cuatro patas, proponiendo para ello una alimentación “desde sus punto de vista”, consciente del ambiente actual y la evolución futura, como subrayaba su creador Pier Giovanni Capellino. “Es muy probable que el futuro de la alimentación sea vegetariano (personalmente lo considero inevitable)”, dice, y continúa: “Pero el hecho es que hoy en día los gatos son todavía carnívoros y los perros son primariamente carnívoros, y sobre todo, ésta es la manera en que ha sido desde siempre: Almo Nature produce comida para ellos y trata, en las condiciones del tiempo presente, alcanzar lo mejor.”