Cuando el gato no usa la caja de arena

Este artículo trata de un problema habitual para los aficionados a los gatos. Con este texto, Maria Grazia Calore, cirujana veterinaria y experta en comportamiento animal, nos invita a entender y a ayudar a nuestro amigo de cuatro patas.

Hábitos higiénicos

Llegas a casa después de un largo día de trabajo, abres la puerta y ahí va… “¡No! ¿Otra vez?”. Este es un cuadro que algunas personas encontrarán familiar: el olor del pis de gato o de sus heces nos recibe apenas abrimos la puerta. ¿Por qué el gato no usa la caja de arena? ¿Por qué hace sus necesidades fuera de la caja?

¿Malos hábitos higiénicos o marcado territorial?

Veamos qué diferencia hay entre estas dos cosas. Ante todo, debemos contemplar que los hábitos higiénicos del gato vienen determinados por su condición de predador y de presa en su habitat natural. Usualmente el gato escoge un terreno blando, cava un agujero y defeca sentado; luego cubre sus excrementos para camuflar su presencia ante los posibles predadores. En casa, cuando el gato usa la caja de arena, lo hace siguiendo este patrón de comportamiento.

Otras veces, por el contrario, el gato usa su orina para marcar territorio: en este caso el animal permanece en su posición cuadrúpeda y lanza un chorro con orina sobre superficies verticales con el objetivo de que éstas se conviertan en señales manifiestas de su presencia en el territorio.

Incluso las heces pueden tener también esta función si son depositadas en una parte elevada del terreno o no son cubiertas.

De modo que si tienes un gato que hace sus necesidades fuera de la caja, lo más apropiado es observar su comportamiento para saber si se trata de un mal hábito higiénico o de un marcado territorial. Presta atención a los siguientes detalles:

  • Si tu gato busca una superficie plana (sofá, cama, alfombra, cajas, ropas, etc) para hacer sus necesidades, si lo hace sentado y luego trata de cubrirlo arañando alrededor, entonces estamos hablando de un MAL HÁBITO HIGIÉNICO.
  • Si el gato lanza un chorro de orina en superficies verticales (el marco de una puerta, la esquina de una pared, la pata de una mesa, etc) o deposita sus heces en pasillos y lugares de mucho tránsito, y no hace ningún esfuerzo por cubrirlas, casi con toda seguridad podemos afirmar que es una cuestión de MARCAJE TERRITORIAL.
  • Antes que todo hay que aclarar que el gato no está haciendo esto con la intención de ofendernos, sino que su comportamiento expresa que se siente incómodo. ¡De modo que no tiene sentido castigar al animal!

Veamos las posibles causas de un mal hábito higiénico.

– La molestia puede tener una causa fisiológica, el gato puede sufrir de infección urinaria o piedras en el riñón que le hacen incómodo el acto de miccionar. En este caso lo más recomendable es dirigirse al veterinario y hacerle un test de orina. Si el gato no tiene suficiente control sobre sus heces entonces podría tener un problema intestinal, y lógicamente, también habría que llevarlo al veterinario para que le hagan una prueba específica.

– Quizá al gato no le guste la caja que le hemos puesto, o la arena con que la llenamos. A veces los dueños usan arenas perfumadas, o que requieren, según el fabricante, poco mantenimiento. En realidad, la última palabra la tendrá el gato, que expresará su desagrado absteniéndose de usar la caja.

– Si el gato asocia la caja a momentos estresantes para él, también evitará usar la caja, o la usará de mala gana. Por ejemplo, si es atacado por otro gato cuando la usa; también puede asociarla a tomar la medicina, a que lo peinen, o a que le corten las uñas, maniobras usualmente detestadas por él.

En el caso de marcado de territorio, este comportamiento consiste en anunciar su presencia en el territorio y puede aparecer en los siguientes casos:

– Un gato macho que no está castrado tiende a marcar su territorio con orina para ahuyentar a otros machos; es bastante infrecuente que una gata hembra lo haga con este mismo propósito.

– Una mascota castrada puede marcar con orina o heces su territorio si ve otros gatos merodeando su territorio, o cuando se introduce a un nuevo miembro en el grupo ya existente, o si pierde sus referencias por haber sido pintada la pared o los muebles se han cambiado de lugar.

– Incluso un estado de ansiedad puede manifestarse de esta manera, con marcado territorial mediante heces u orina. En este caso el marcado hace que el gato se sienta más protegido y seguro.

¿Cómo solucionar este problema?

En este, más que en otros casos, se aconseja recurrir a la ayuda de un experto en comportamiento que, una vez analizada la situación específica, os dará el mejor consejo.

Sin embargo, independientemente de si se trata de un mal hábito higiénico o de marcado de territorio, hay algunas medidas que podemos tomar:

Debemos escoger un producto de limpieza adecuado: evite el uso de lejía o amoniaco para limpiar, porque para el gato estos productos tienen un olor similar a la orina. Esto puede hacer que el micho quiera repetir el comportamiento de marcado para eliminar el olor de otro gato detectado por él. Es mucho mejor usar el tipo de producto llamado “enzimas”, capaz de destruir el olor. Puedes encontrarlo en las tiendas especializadas en productos de limpieza.

No perturbar las referencias olfativas del gato: tratemos en la medida de lo posible de no limpiar con productos químicos los muebles, al menos hasta unos 20 centímetros de altura del suelo. De ese modo no quitamos la feromonas depositadas por el gato mediante el frotamiento. Démosle también la posibilidad de “marcar con arañazos”, proporcionándole algún poste para ello. Si estas “marcas” desaparecen, probablemente el gato se sentirá inclinado a sustituirlas con marcado por orina o heces.

Debemos evitar los castigos: son inútiles y dañinos. Tu gato no entenderá la razón por la cual está siendo castigado y se incrementará su ansiedad, ¡lo que hará el problema aún mayor!